Parece que la etapa más negra de la historia puede estar tocando su fin para alivio de la mayoría de los oviedistas.
Cuando creiamos haberlo visto todo, hace cuatro años un empresario inmobiliario, Alberto González, se hizo con el control accionarial del club tras suscribir una ampliación de capital y contar con el apoyo inicial de la afición ante el temor de la entrada de capital no asturiano en la entidad. Dicho apoyo fue efímero, González llegaba con un mirlo blanco como Presidente, nada menos que Toni Fidalgo, que había sido vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional, alguien del mundo del fútbol, lo que necesitaba el club. Lamentablemente Fidalgo pasó a la historia del Real Oviedo como el presidente más breve, sólo 27 días, los que le bastaron para saber que Alberto González sería quien realmente gobernase el club, por encima de presidente, consejo, etc.
La llegada a la Dirección deportiva de Ismael Díaz, el cese de dos entrenadores y el mayor borrón deportivo de la historia azul, descenso deportivo a 3ª división, jalonaban los primeros seis meses de descontrol en la entidad carbayona.
Alberto González y los restantes miembros del Consejo de Administración llegaron al Oviedo con la disolución del Balonmano Naranco, algo que ya dejaba entrever la nula capacidad para dirigir una entidad deportiva. Los que llevamos años en el mundo del deporte sabemos que un club deportivo no se rige por parámetros similares a los de una empresa, aunque la entidad sea una Sociedad Anónima Deportiva (SAD), ya que el principal valor de una entidad deportiva, del tipo que sea, son precisamente los éxitos deportivos.
El señor González, asesorado por Juan Mata, fue dando tumbos día tras día, en una gestión deportiva y económica lamentable. Lo más parecido a Alberto González en el fútbol español es el fallecido Jesús Gil, ex presidente del Atlético de Madrid, y es que el de San Claudio en cuatro años ha tenido 8 entrenadores, cada uno con un estilo y criterio futbolístico diferente lo cual nunca es bueno para un club ya que es imposible llevar a cabo cualquier planificación deportiva con los mínimos criterios. Pero no solo el primer equipo ha sido dañado por estos dirigentes, también la cantera ha sido totalmente descuidada, la instalaciones de El Requexón están en un estado lamentable de mantenimiento y así es imposible que surjan valores para el primer equipo cuando a media hora de Oviedo, el Sporting de Gijón (mal que nos pese a los oviedistas) cuenta con unas instalaciones de primer nivel y es lógico, por encima de sentimientos, que los chavales busquen un futuro en el fútbol allí donde les dan los medios para progresar. A todo eso le añadimos que el equipo de División de Honor juvenil ha descendido, que el filial ha llegado a tercera división a base de talonario y de quemar jugadores válidos para el primer equipo haciendolos jugar en Primera Regional o en Regional Preferente... un largo etcétera podría acompañar a estas líneas.
Todo ésto no ha sido suficiente, cuando el Real Oviedo tras ocho durísimos años llegó al partido más importante de su historia reciente, la primera ronda del playoff a 2ª División A, cuando todo se ponía de cara para lograr el retorno al fútbol profesional. A los dirigentes azules no se les cae la cara de vergüenza y fijan una entrada de 40€para el partido de vuelta contra el Pontevedra tras haber perdido allí por 2 a 1, en plena crisis, cuando el equipo más necesita del apoyo de la afición, lo que más les interesa es sangrar a la afición, en absoluto el bien deportivo del equipo... La afición cansada de tanto desprecio se manifiesta y un descontrolado lanza una bengala a las oficinas del club, un hecho totalmente reprobable y que para nada representa a la afición del Real Oviedo. La respuesta del Consejo de Administración fue cuando menos absurda: se presenta denuncia contra 6 reconocidos oviedistas, algunos de los cuales no estaban en las concentraciones. Denuncian a su propia afición y aún se sorprenden de que les reprochen su gestión.
Unos dirigentes que han vivido a espaldas de todo y de todos, que en absoluto han sabido gestionar el club y han dado bandazos a todos los lados dejan el club huyendo como cobardes y acusando a la afición, a quienes de verdad hemos seguido sosteniendo vivo al Real Oviedo por encima de dirigentes, resultados deportivos, etc.
Se abre ahora una nueva etapa en el Real Oviedo, el grupo Pegaso, localizado en México, tiene prácticamente cerrada la compra del paquete accionarial de Alberto González y se hará con las riendas del club azul. Vienen precedidos de una brillante gestión deportiva en el Atlante de México, donde con un trabajo de cantera han llevado al club mexicano a lograr títulos e incluso a disputar el Mundialito de Clubes.
Hay quien dice que es capital extranjero, sí es cierto, pero no es menos cierto que dentro del grupo Pegaso hay alma asturiana, uno de sus pilares fundamentales es descendiente de asturianos y oviedistas, lo mismo que una gran parte de la comunidad asturiana en México, muchos de ellos empresarios de reconocido prestigio que seguro que verán al Real Oviedo como un perfecto escaparate y una preciosa oportunidad para vincularse aún más con su tierra natal, la suya y la de sus ante pasados.
Parece, al menos a priori, que el grupo Pegaso si sabe lo que hace y lo que busca en el Real Oviedo. Al frente de la nave deportiva estará inicialmente Ricardo Rodríguez "Richard" quien entrenó exitosamente al Girona (en dos temporadas le llevó de 3ª a 2ª) y ha estado en la Dirección deportiva de clubes como el Málaga. Richard tratará de rodearse de gente de confianza y también quiere contar con algunos de los integrantes del actual cuerpo técnico del club, como el actual entrenador Jose Manuel Martínez. La idea es reconducir la actual situación deportiva, para lo que seguramente se harán algunos fichajes y se tendran que dar bajas (Rubiato y Juanma los que más papeletas tienen para irse) y se iran sentando las bases para la próxima temporada que deberá ser la del ascenso a Segunda división. Mientras tanto se piensan realizar las modificaciones necesarias en la cantera azul de cara a que la próxima temporada vuelva a ser lo que fué, la mejor cantera del fútbol asturiano.
En el plano económico y administrativo, se espera reforzar la imagen del club ante las Administraciones Públicas asturianas y especialmente con la afición que tan duro lo ha pasado. Además se buscará generar recursos mediante patrocinios e incluso intentar promocionar al Real Oviedo en Mexico mediante la retransmisión de los partidos, lo que conllevará ingresos por derechos de imagen, patrocinios, etc...
Una nueva vida le espera al Real Oviedo, esperemos que con el nuevo año y la nueva década lo mejor del Oviedin del alma este por llegar.
¡HALA OVIEDO!